jueves, enero 31, 2008

Integración bien entendida

El programa Erasmus de la Unión Europea es una de las herramientas más exitosas de la integración en el Viejo Continente. Miles de jóvenes aprovechan las becas Erasmus para formarse en otros países, lo que ha posibilitado la aparición de una generación con mucha movilidad y capacidad para comprender los desafíos y oportunidades que encierra la globalización ("Piso Compartido" define muy bien el fenómeno).

Con la intención de redoblar la apuesta, los europeos están preparando un programa de similares características para jóvenes emprendedores:

La Comisión Europea está preparando un proyecto piloto Erasmus para jóvenes empresarios, con la finalidad de ofrecer a los jóvenes emprendedores o empresarios actuales y futuros la oportunidad de disfrutar de una estancia para hacer prácticas o estudios en pequeñas y medianas empresas de otros países Europeos.


Mientras tanto, nuestro pobre Mercosur agoniza en la irrelevancia. La integración económica por sí misma jamás se ocupará de acercar a los países. El "Mercosur de la gente" debería construirse en función de un mayor grado de conocimiento mutuo y de las identidades compartidas. Ojalá miles de estudiantes brasileños pudieran "invadir" Buenos Aires, Rosario, Córdoba o La Plata para pasar un par de añitos al calor de nuestra realidad.

1 comentario:

Eduardo Paz dijo...

La "integración" es un concepto que implica un cambio revolucionario en la idea de identidad nacional. Es una fusión la actividad más sensibles de cada país que se integra (la economía), y de las principales líneas políticas de los sectores más relevantes como I+D+i, agricultura, consumo, justicia, educación, etc...

La Unión Europea comenzó de a poco, y como un goteo, se fueron añadiendo países. Hoy es un bloque tan grande y tan eterogéneo que necesita que la población se sienta europea, y estos programas como Erasmus son imprescindibles.

Otra cosa, todos los proyectos europeos, que movilizan la mayor parte del Presupuesto Común deben tener partners de al menos tres países diferentes. Es otro de los factores de movilidad de gente dentro de la UE.