martes, enero 31, 2012

Nuevas lecturas estivales

(La foto es de acá)

Sigue el recuento de lecturas veraniegas en Trade and Me, ya extrañando la posibilidad de tener tanto tiempo para dedicarle a los libros y al dolce far niente.



Novela generacional, emparentada al también interesante "Formas de volver a casa" del chileno Alejandro Zambra, "El ruido de las cosas al caer" es una respuesta posible a quienes nos preguntamos por la vida cotidiana en tiempos de balas. Dan ganas de entrarle al resto de los libros de Juan Gabriel Vázquez, quien además escribe regularmente en periódicos y revistas culturales de Colombia (recomiendo particularmente la revista Arcadia).  






Compré este libro en 2003 y desde entonces estuvo esperando a que le hincara el diente. ¡Para eso sirve el verano! "Aires de familia. Cultura y sociedad en América Latina" es una colección de ensayos muy agudos sobre la realidad cultural de nuestros países, precaria, a veces reaccionaria, diversa, y algo esquizofrenica frente a los embates hegemónicos de los países centrales.






En el abismo de mi ignorancia no me había cruzado jamás con Bernardo Kordon, enorme escritor argentino de emoción arltiana que recuerda también, lejanamente, a las obras magistrales de Armando Discépolo. "Alias Gardelito - Kid Ñandubay" presenta dos de sus novelas cortas y es un festín de buena literatura. 








"Antigona y Creonte. Rebeldía y Estado en Colombia" es un libro extraño, excesivamente académico y algo hermético en su lenguaje. De todos modos, tiene un planteo interesante y contrapuesto a la actual visión hegemónica sobre guerrilla, violencia y agenda de los derechos humanos en Colombia. 







Primera novela de Fabio Polanco, joven escritor colombiano que tuvo la gentileza de regalarme el libro cuando nos conocimos. "Novela corta de un pequeño dios malogrado", que puede conseguirse en versión e-book,    es la historia de un dios triste al que sus creaciones lo abruman, como a tantas otras deidades.








"Margarita Barrientos. Una crónica sobre la pobreza, el poder y la solidaridad", es un libro duro que va mucho más allá que la mera biografía del personaje central. Luciana Mantero hizo un excelente trabajo de investigación, poniendo el cuerpo pero conservando siempre una distancia prudente para relatar sin juzgar. Es una lectura imprescindible para entender un país en el que todavía 35 por ciento de la población vive en condiciones de pobreza y marginación.





"La mujer barbuda" es una novela entretenida, de lectura veloz, si uno le perdona la abundancia de clichés en torno al realismo mágico (¡volví a decirlo!) y delirante. Transcurre en Santa Marta y alrededores y se luce más si uno ha tenido la fortuna de visitar esas geografías. 








Sobre el final del viaje tuve la "desgracia" de visitar la Librería del Fondo de Cultura Económica en el Centro Cultural Gabriel García Márquez de Bogotá y volví a casa un poco más pobre y lleno de libros. Consigno, para la pila de libros pendientes, "La luz difícil" de Tomás González, "Barba Jacob el mensajero" de Fernando Vallejo y los tres tomos de "Virus tropical" de Powerpaola, bellamente editados por La Silueta. Compré también varios números de El Malpensante. ¡Ahora sólo falta el tiempo para leerlos!





domingo, enero 22, 2012

Lecturas estivales

(Foto tomada de acá)

El año tiene que empezar de una buena vez para este humilde blog. Para que no nos gane el estrés voy a dedicar una o dos entradas a comentar lecturas recientes, lo que nos dará tiempo para ir desempolvando otros temas para el futuro.


Aproveché las vacaciones en Colombia para darme un buen baño de ensayos y buena literatura. Empecé el viaje leyendo "Colombia. Una nación a pesar de sí misma", del historiador estadounidense David Bushnell. Es un excelente resumen de la convulsionada historia colombiana, aunque un poco insulso en su afán por abarcarlo todo en pocas páginas. Colombia tiene una historia tan caótica como el resto de los países de la región, con algunos rasgos propios (sin dictaduras pero adictos a la violencia en todas sus formas, con partidos políticos hegemónicos, una diversidad geográfica apabullante y una enorme riqueza cultural y, aún hoy, casi 60 por ciento de la población en situación de pobreza).




Cuentos de fútbol, la mayoría de autores colombianos, en un libro para leer de un tirón. "El fútbol se lee" es parte de la colección Libro al Viento, una campaña de promoción de la lectura de la Alcaldía de Bogotá. Los libros se editan en tiradas de entre 25.000 y 100.000 ejemplares y se distribuyen en el espacio público, privilegiando sitios no convencionales. Cierra, infaltable, Fontanarrosa con su clásico "Memorias de un wing derecho".





"Veneno de Tarántula" llegó hace tiempo en el envío mensual de Sur de Babel. Ya había leído del mismo autor "Tostadas de Jabón y otros cuentos" y volví a quedar prendado de su literatura seca y elegante. Esta novela corta me recordó, salvando las distancias, a "Tender is the night" de F. Scott Fitzgerald. Vale la pena.







Sin ser especialista en el tema me atrevo a afirmar que la crónica es un género que le queda muy bien a la realidad colombiana (escribir en el pizarrón cien veces "no debo mencionar al realismo mágico"). La revista SOHO, además de presentar todos los meses a las mujeres más bonitas del país, reserva una buena cantidad de páginas a las mejores plumas del género. "La eterna parranda" es una recopilación de artículos de uno de sus mayores exponentes: Alberto Salcedo Ramos. Fútbol, boxeo, vallenato y violencia con el cronista bien al frente.





Descubrí a Malcolm Gladwell en "Outliers", un libro provocador y divertido que representa un aporte fundamental a la ética (¡mi ética, al menos!) del trabajo basado en el esfuerzo. Aprovechando sus económicas ediciones en paperback compré varios de sus libros anteriores y no decepcionó. "The Tipping Point" es de 2000 y hoy algunas de sus días suenan algo redundantes, pero su tesis fundamental sigue siendo relevante y útil para pensar la realidad.






"Tanto Bogotá" de Fernando Quiroz, escrito en tono de aguafuertes, le hace honor a la bella fealdad de una ciudad que muestra su cara más interesante a quienes se atreven a vivirla y caminarla sin prejuicios y con cierta indulgencia (como casi todas nuestras metrópolis). Se lee rápido y bien, en una buseta o en el transmilenio, y tiene el alegre caos y las contradicciones de un paseo de punta a punta por la Carrera 7ma.