sábado, septiembre 23, 2006

Ante lo inevitable


China avanza como ahora realmente hubiera terminado la historia, dejando al gigante oriental en un movimiento eterno de expansión. Los tigres asiáticos sienten el cimbronazo y se preparan pero no se quedan quietos. Singapur y Malasia, por ejemplo, están invirtiendo para reconvertirse hacia los servicios y la producción de alto valor agregado. Japón, mientras tanto, sigue reinando desde lo alto, gracias a su modelo de desarrollo basado en la calidad. De todos modos, tampoco esa fortaleza está completamente a salvo. Meanwhile... ¿qué estarán haciendo los países latinoamericanos para adecuarse a estos nuevos escenarios?

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