miércoles, enero 26, 2011

Un mundo de puntos



Hace un tiempo decidí suscribirme a Fast Company después de haberla comprado con cierta intermitencia en aeropuertos. Tiene mucho menos flema inglesa que el Economist -y bastante relleno- pero algunas notas son muy flasheras. Hace poco leí este artículo sobre videojuegos y su impacto cada vez más importante en la vida real y de ahí llegué a la charla de aquí arriba.

Para el que tenga ganas y tiempo recomiendo sobre todo el video. Si bien hay un costado medio aterrador de los temas que presenta a mi me dejó pensando respecto a la posibilidad de aplicar la lógica de los videojuegos (un sistema de premios asociado al esfuerzo y a la contribución de cada uno) a la vida pública. La verdad es que no tengo idea cómo pero creo que nos vendría bien rescatar a aquellos ciudadanos (¿y por qué no también a las calles o barrios?) que manifiesten una actitud proactiva respecto a los problemas sociales. Podrían otorgarse "puntos" (¿descuentos en el ABL?) a quienes tengan un un rol social destacado, a quienes se organicen para embellecer su cuada, etc. De hecho, el nuevo registro de conducir que descuenta puntos por mala conducta aplica esta lógica pero en sentido inverso. Con la fusión entre nuestra existencia real y virtual (¿se dieron de que ya no hay más nics? ahora todos tenemos una reputación online que cuidar!) parece tener sentido que vayamos incorporando aspectos de ambos mundos (¿incluyendo las varias "vidas" y el game over?).

2 comentarios:

Alejandro Rozitchner dijo...

Sí, a mi también me gusta mucho Fast Company, aunque a veces también me cansa o no la entiendo. Pero es super seductora, no?

Enrique Avogadro dijo...

"Seductora" es la palabra!