jueves, octubre 15, 2009

Sobre cocina y otros menesteres


Si tuviera tiempo y plata leería en papel el Financial Times, el New York Times y el Guardian. Cada vez que viajo me atraganto de buena prensa para ver si puedo revertir los malos efectos de la comida basura que consumimos en casa. Me gustan, sobre todo, los artículos de fin de semana, que tratan siempre un tema importante desde un punta de vista relajado, casi lúdico, o viceversa.

Quedé fascinado con el artículo "Putting America’s Diet on a Diet" y con su personaje principal, Jamie Oliver, joven maravilla de las ollas y sártenes y dueño de un imperio culinario.Este señor está embarcado en una cruzada que bien podríamos copiar en nuestro país:

In last year’s U.K. series, “Jamie’s Ministry of Food,” Oliver expanded his reach past the school system into people’s homes. He chose Rotherham, an industrial town in northern England with a high rate of obesity and related illnesses, where 20 percent of the working-age population was on public assistance. He built a community center where residents could learn to cook inexpensively for their families while instilling the idea that healthful eating is not a luxury. “They thought that cooking a meal and feeding it to your family was for posh people,” he said. Some participants in the show had never even had a kitchen table. They ate takeout food on their floors.

En la misma línea, el Financial Times dedicó un artículo a las clases de cocina para niños. La verdad es que no tengo idea si en las escuelas argentinas se enseña a cocinar (¡claramente no lo hicieron conmigo!). Estos temas, además de darme hambre, vuelven a poner en el candelero la posibilidad de promover a la gastronomía como industria creativa. Lamentablemente, la falta de tiempo hace que siempre terminemos pateando el proyecto hacia el futuro (y también hace que comamos cualquier porquería enlatada en lugar de dedicarle energía a la cocina).

2 comentarios:

María José dijo...

Me resulto super interesante tu articulo. Creo que los habito y vicios de la alimentación deben ocupar un lugar dentro de la discusión y tratamiento desde diversas áreas.

Alejandro Rozitchner dijo...

Buenísimo...